Fracaso del metrobus se debió al “cretinismo y resentimiento” de Abdo y Wiens, afirman

El fallido proyecto del Metrobús no puede atribuirse a errores técnicos ni a la falta de recursos, sino a decisiones políticas marcadas por la mezquindad. Así lo afirmó el secretario general del Partido Colorado, Eduardo González, cuyas declaraciones vuelven a situar en el centro del debate la gestión del entonces presidente Mario Abdo Benítez y de su ministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens.

Según estas voces, la paralización y posterior destrucción de una obra ya iniciada respondió más a resentimientos personales y cálculo político que a una evaluación seria del interés público. El resultado fue devastador: millones de dólares perdidos, infraestructura destruida y una capital condenada a seguir padeciendo un sistema de transporte público precario.

Lo que pudo ser una transformación histórica para el área metropolitana terminó convertido en símbolo del sabotaje político. Mientras la ciudadanía sigue atrapada en colectivos colapsados y viajes interminables, el Metrobús quedó como recordatorio de cómo el capricho y la revancha pueden más que las soluciones reales para la gente.

En ese contexto, la Justicia avanzó e imputó a Arnoldo Wiens por su presunta responsabilidad en la destrucción del proyecto Metrobús, un hecho que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de que las decisiones políticas tengan consecuencias cuando se traducen en daño directo al Estado y a la ciudadanía.