Los gremios docentes del país resolvieron iniciar el año lectivo el lunes 23 de febrero, pese a los cuestionamientos a la reforma de la Caja Fiscal, y continuar el proceso de negociación con el Senado.
La decisión fue comunicada por Gabriel Espínola, secretario general de la Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay Auténtica (OTEP-A), tras una reunión de la Intersindical de Trabajadores de la Educación.
El dirigente explicó que, si bien la postura inicial de la OTEP-A era avanzar hacia una movilización nacional para presionar contra los cambios jubilatorios, el colectivo gremial resolvió respetar la decisión mayoritaria de comenzar las clases y convocar a un congreso unitario el 28 de febrero, donde se analizarán las próximas medidas.
“Somos parte de un colectivo y respetamos la opinión que prevaleció, pero llamamos a la alerta permanente para conquistar una jubilación digna”, afirmó.
El acuerdo intersindical, que incluye a universidades públicas, institutos superiores, el magisterio nacional y docentes de la educación básica y media, descarta, por ahora, una huelga nacional, aunque mantiene abiertas las negociaciones sobre los ajustes jubilatorios que cuentan con media sanción en la Cámara de Diputados.
Con el inicio del año lectivo, se prevé el retorno a clases de alrededor de 1.200.000 estudiantes en 7.500 instituciones educativas estatales en todo el país, conforme al calendario del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
En paralelo, el ministro Luis Ramírez había anunciado un acuerdo con el Sindicato Nacional de Directores (Sinadi) para garantizar que las instituciones estén abiertas desde el primer día de clases, además de confirmar el inicio del programa Hambre Cero desde la jornada inaugural.
